martes, 3 de marzo de 2009

Manolo Rives: Los vapores menorquines en los siglos XIX y XX

Manolo Rives publica en un suplemento de Náutica del Diario de Mallorca unos artículos sobre la historia de la navegación bajo el título de Historia Naval. Por ser artículos muy interesantes, transcribo hoy el titulado Los vapores menorquines en los siglos XIX y XX, publicado el día 28 de agosto de 2005. Acompañan estos artículos unas magníficas ilustraciones de Ramon Sampol Isern.

vapor CiudadelaEl "Ciudadela", inscrito en 1911, fue el último vapor menorquín en activo. Ilustración de Ramon Sampol Isern



En 1854 se constituía en Mahón la "Sociedad del Vapor Mahonés" que ese mismo año adquiría el buque del mismo nombre, primero de su clase con matrícula menorquina. La finalidad era cubrir la línea regular entre Mahón, Alcudia y Barcelona. Este vapor era de casco de hierro de hierro y propulsión por hélice - en Menorca no hubo ningún buque de ruedas de paletas -. El "Mahonés" tenía 40 metros de eslora, una manga de 5,3 metros y 3,9 de puntal. Con una máquina de 80 caballos, alcanzaba una velocidad de unos seis nudos a régimen normal. Llevaba aparejo de goleta y tanto los dos palos como la chimenea tenían caída hacia popa. El 4 de julio de 1854 salió en viaje inaugural desde Mahón a Alcudia y desde allí a la Ciudad Condal. Estuvo efectuando viajes regulares hasta 1880, año en que pasó a otra compañía.

Los mismos armadores del Mahonés compraron en 1859 el vapor "Menorca", al igual que el anterior, de casco de hierro y hélice. Tenía una eslora de 47 metros. Durante unos treinta y cinco años prestó servicio en nuestras líneas habituales, salvo cortos espacios de tiempo, como durante la guerra de Marruecos en 1860, en que fue fletado por el Estado como buque auxiliar de la Armada.

El vapor "Puerto de Mahón" fue el tercero de este tipo en Menorca. Mayor que los anteriores, tenía una eslora de más de 60 metros. Fue adquirido en 1877 por la "Sociedad Mahonesa de Vapores", heredera de la antigua Sociedad del Vapor Mahonés. Construído en Inglaterra en 1854, pertenecía en el año de su compra al armador barcelonés Pablo Tintoré. Prestó servicios en nuestras aguas durante más de veinte años. En 1889, y a causa de la niebla, tuvo un percance en las proximidades de Formentor, pese al cual pudo llegar a puerto por sus propios medios. En 1898 fue vendido a una naviera de Palma que lo tuvo en servicio hasta 1907.

En 1880 se compró el "Nuevo Mahonés". De características parecidas a los anteriores, prestó servicio hasta 1906, en que pasó a ser propiedad de una naviera valenciana. Un año más tarde naufragó en el puerto de Barcelona.

"El Menorquín", de la empresa "La Menorquina", inició sus viajes en 1893. Su proa era recta, a diferencia de la proa de violín característica de los buques de esa época. Permaneció inscrito en Mahón hasta 1928.

También en 1893, esta misma empresa compró el "Ciudad de Mahón", de 63 metros de eslora, además de otro vapor denominado "Comercio"; este último con más de treinta años, estaba destinado a servir como buque de reserva en caso de avería de los otros. En el año 1917 pasó a ser propiedad de la Compañía Transmediterránea.

El "Isla de Menorca" fue el primer buque de acero de la isla. Tenía una eslora de 70 metros. En 1918 pasó a formar parte de la Compañía Transmediterránea. En 1925 tomó parte en el desembarco de Alhucemas. En julio de 1936 quedó amarrado en el Grao de Castellón y a su bordo fueron trasladados más de medio centenar de presos que sufrieron cautiverio hacinados en un pequeño vapor carbonero. Prestó diversos servicios a favor de la República. Navegando en las proximidades de Cambrils fue hundido en un ataque de la aviación. Terminada la guerra, y al suponer un peligro para la navegación, fue reflotado y desguazado.

Igual suerte corrió el "Monte Toro", vapor de la matrícula de Mahón, construído en Francia, que cubría la línea semanal Barcelona - Mahón - Palma. En 1918 pasó a ser propiedad de la Compañía Transmediterránea. El inicio de la Guerra Civil le sobrevino en el norte de África. Fue utilizado para el transporte de tropas de la Legión a la península. Tras varias singladuras, al llegar a Málaga, la tripulación se rebeló junto a otras unidades contra los mandos, haciéndoles prisioneros y poniéndose a las órdenes del gobierno de la República. Durante un tiempo fue utilizado como prisión. Reiniciadas sus navegaciones en 1937, en un viaje con destino a Cartagena fue destruído por la aviación del bando nacional cuando, después de los primeros ataques, encalló en las islas Hormigas y fue sometido a un duro bombardeo.

La "Marítima, Compañía Mahonesa de Vapores" adquirió en 1911 un vapor inglés que fue rebautizado con el nombre de "Mahón". De 65 metros de eslora y buenas proporciones, tenía un andar de 13 nudos. Prestó servicio en la línea Mahón - Barcelona. En 1919 pasó igualmente a la Transmediterránea. Hundido por la aviación en Barcelona, fue puesto de nuevo a flote. A finales de la década de los cuarenta prestaba servicio en el Golfo de Guinea con el nombre de "Gobernador Chacón".

El "Ciudadela", inscrito en 1911, era un vapor de tan solo 38 metros de eslora. Adquirido en Inglaterra por la Compañía Mahonesa, prestó servicio entre la ciudad de su nombre, Alcudia y Palma. En 1919 pasó a formar parte, junto con los demás vapores de la "Marítima Compañía Mahonesa de Vapores" de la flota de la Compañía TRansmediterránea, valorándose en unas 120000 pesetas. Se mantuvo en servicio durante casi cuarenta años. En 1957, con más de sesenta años en sus cuadernas, se vendió en pública subasta en 1000000 de pesetas. Siguió durante varios años más como carbonero en el Cantábrico, siendo el último de los vapores menorquines en permanecer navegando.

De construcción inglesa, el "Antonia" perteneció a la naviera de Mahón denominada "Goñalons y Cía.". Había sido adquirido en el puerto de Bilbao. Desde allí navegó a Mahón al mando del capitán Bernardo Seguí Ballester. De características parecidas a los anteriores, estuvo en esta compañía durante unos ocho años, pasando a la compañía "Ferrer Pesset" de Valencia. En el año 1917, esta compañía se integró en la recién creada Transmediterránea, realizando servicios de carga hasta 1927, año en que fue desguazado.

El puerto de Ciudadela tuvo en su matrícula un solo buque de vapor. Era propiedad de la naviera "Compañía de Navegación de Ciudadela". El "Ciudad de Ciudadela" fue adquirido en Glasgow en el año 1889. De reciente construcción, su diseño respondía al de un buque para la navegación fluvial. Con algo más de 40 metros de eslora, los armadores pensaban que respondería bien en la mar. Inició sus viajes saliendo hacia Barcelona, con escala en el puerto de Pollensa. Tras dos años, al no obtener los resultados apetecidos, en parte debido a su explotación en mar abierta, la compañía local decidió venderlo a una empresa de Estambul por una cantidad que rondaba las 70000 pesetas. Desde entonces se le perdió la pista, si bien parece ser que realizó navegaciones por el Mar Negro transportando cereales.

Al igual que el resto del país, Menorca no fue ajena a los avances tecnológicos y a la modernización de las comunicaciones que se produjeron a lo largo del siglo XX y que supusieron la desaparición de los barcos de vapor, una de las páginas más bellas de nuestra historia naval, hoy casi olvidada.

Manolo Rives: "Los vapores menorquines en los siglos XIX y XX", publicado en el suplemento "Motor y Náutica" del Diario de Mallorca, el domingo 28 de agosto de 2005