Mostrando entradas con la etiqueta astilleros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta astilleros. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de junio de 2010

La mar en junio

M. Aguilera: Primera escala en Palma del crucero Sovereing en una visita imprevista debido a la meteorología (DM, 13/06/2010)

Alberto Magro: En el naval avisan de que están sufriendo caídas en la facturación que llegan al 35% y piden que se recorten los costes portuarios (DM, 13/06/2010)

M. Aguilera: Un buque escuela de EEUU fondea en la bahía de Palma (DM, 17/06/2010)

Julio González: El velero Halcón Maltés llega a Palma de Mallorca para disputar la Superyacht Regatta (elmundo.es, 18/06/2010)

Ricardo F. Colmenero: El regreso de Cousteau a Formentera (elmundo.es, 18/06/2010)

elmundo.es: La Posidonia alerta de la contaminación de nuestro mar (18/06/2010)

elmundo.es especiales: Comandante Cousteau

M. Aguilera: El ´Halcón Maltés´ surca Palma (DM, 22/06/2010) Habla también de "Le Ponant", del "Alexander von Humboldt", del "Creole" y del "Rafael Verdera".

Enrique Fueris: Los pescadores se niegan a hacer frente a las medusas (elmundo.es, 22/06/2010) Tiene una ilustración con las medusas del Mediterráneo dibujadas.

lunes, 3 de agosto de 2009

Encalla el negocio de las embarcaciones de recreo

Europa Press / lunes 03/08/2009

Madrid.- En los seis primeros meses del año se matricularon en España 3.171 embarcaciones de recreo, un 40% menos que en el mismo periodo de 2008. "Son datos que reflejan que existe una crisis generalizada en el sector de la náutica de recreo que ha provocado un retroceso de la demanda hasta niveles anteriores al año 2002", lamenta la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN).

El informe trimestral sobre el mercado de embarcaciones de recreo en España refleja que la "debilidad" del sector continuará durante los próximos meses.

Todos los mercados registran caídas en el número de matriculaciones, aunque los mayores retrocesos corresponden a los segmentos de las embarcaciones de vela (-50%) y motor (-43,4%). Las motos de agua (-27,6%) y las embarcaciones neumáticas semirrígidas (-33%) son las que menos caen.

Por otra parte, el 85,8% de las matriculaciones del primer semestre del año tenían menos de ocho metros de eslora.

A pesar de que el informe hace referencia sólo a matriculaciones de embarcaciones destinadas a uso particular y alquiler, ANEN advierte de que los resultados de las ventas son "aún peores". "La situación real para los astilleros nacionales y para los importadores de barcos es aún más grave", apuntó la asociación.

Por provincias, Barcelona, con una cuota del 13,43% del mercado español, continúa a la cabeza en el sector de las embarcaciones de recreo a pesar de sufrir un recorte del 42% en el número de matriculaciones.

Islas Baleares se mantiene en el segundo puesto en cuanto a cuota de mercado (10,50%) a pesar de sufrir un desplome del 54,45% con respecto al mismo periodo del año pasado. En tercer lugar se encuentra Madrid, con una cuota de mercado 7,85%, tras un descenso del 41,69%.

Por detrás, se sitúan Alicante, Girona, Cádiz, La Coruña, Murcia, Málaga y Pontevedra, que ocupan entre un 5% y un 4% del mercado cada una.

Fuente

martes, 2 de junio de 2009

El taller de los grandes barcos

Domingo 31 de mayo de 2009

Frente a la Seu y la Llotja están dos de las empresas de reparación náutica más importantes del Mediterráneo, aunque pocos lo saben

astilleros
La actividad en Astilleros de Mallorca está a pleno rendimiento antes de que llegue el verano. Foto: M. Massuti

RAQUEL GALÁN. PALMA. Parece que frente a la Catedral sólo está el paseo Marítimo y el Moll Vell. Frente a la Llotja y el Consolat de la Mar sucede lo mismo, la vista del paseante sólo alcanza hasta el muelle de pescadores del puerto de Palma. Sin embargo, detrás hay más vida, ya que ahí se encuentra uno de los astilleros de grandes embarcaciones de recreo más importantes del Mediterráneo. Y enfrente de la Seu, tras el Moll Vell, hay más de 103.000 metros cuadrados de explanada donde 1.500 trabajadores de 350 empresas auxiliares reparan alrededor de un millar de barcos al año. Estamos hablando de dos compañías isleñas, Astilleros de Mallorca y Servicios Técnicos Portuarios (STP), que copan el mercado de los grandes yates y veleros. Existen astilleros para barcos de pequeña y mediana eslora en varios clubes náuticos de la isla, aunque ninguno tiene capacidad para transformar de arriba abajo un velero de 55 metros de eslora, casi 700 toneladas y valorado en más de 50 millones de euros, por ejemplo.
De eso se encargan las dos empresas ubicadas frente al casco antiguo, aunque sólo lo saben quienes allí trabajan y pocos más. La primera es un astillero propiamente dicho, es decir, dedicada a la construcción –lo hizo hasta los años 90– y reparación de buques. En cuanto a STP, es un varadero o, tal como lo llama su presidente, José María Campuzano, "un área técnica con todos los servicios e infraestructuras que necesitan las industrias del sector, desde electricidad, agua a presión y recogida de residuos hasta seis fosos en tierra, cinco fosos de botadura y cinco travelift con capacidad para mover de 150 a 700 toneladas de peso". Se trata de enormes máquinas para izar y botar los barcos, y tienen ruedas cuyo diámetro llega a superar el tamaño de una persona. La joya de la corona es el más grande, "único en el Mediterráneo y muy solicitado", tal como asegura Campuzano.
Enfrente, separado por varios metros de agua, el director general de Astilleros de Mallorca, Diego Colón de Carvajal, destaca que el Marenostrum "absorbe alrededor del 70 por ciento de la flota mundial de barcos de recreo". El puerto de Palma está en el centro occidental. Su astillero no tiene fama por la ubicación, sino "porque tras tantos años de experiencia hay un reconocido prestigio entre los armadores que buscan una relación calidad-precio". Esta clase de clientes, que se gastan 300.000 euros en pintar el exterior de su barco de 50 metros de eslora, por ejemplo, "priman la calidad, aunque también miran el coste". La citada empresa repara en profundidad unos 120 barcos al año de 25 a 100 metros de eslora, detalla Colón de Carvajal. Cuenta con unos 300 empleados, entre trabajadores directos y de compañías auxiliares, y sus principales competidores están en puertos como La Ciotat (sur de Francia), Barcelona, Génova y Viareggio (Italia).
Según datos aportados por la conselleria de Economía, la construcción y reparación naval en las islas supone el 4,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) industrial de la comunidad autónoma. Sin embargo, discrepan tanto Colón como Joan Rosselló, gerente de STP. "Es mucho más", afirman contundentes. Lo que pasa es que no han tenido en cuenta la cantidad de empresas auxiliares que trabajan para estos barcos, como decoración, tapicería, carpintería, electricidad, pintura, comunicaciones o limpieza, entre otras.
Dar un paseo por el astillero es como visitar un polígono. En una nave tienen los equipamientos de prefabricación y corte de metal, que realizan con una máquina que sigue las instrucciones de un ordenador con dibujos en 3D de lo que deben cortar; en otra nave (el taller de arboladura) fabrican y reparan los mástiles de los barcos con maderas de spruce y pino de Oregón, las destinadas a los palos; otra instalación se centra en la mecánica; en otro lugar crean todo tipo de piezas específicas de latón, bronce, acero, etc. y hasta cientos de tareas en un espacio industrial de unos 20.000 metros cuadrados entre tierra y mar.

Un ´jacuzzi´ en la cubierta

"Podríamos construir barcos enteros, y así lo hemos hecho, aunque hemos decidido especializarnos en las reparaciones y en la transformación de alto nivel", dice Colón. Éstas últimas son aquellas que tienen un valor superior al 30 por ciento del valor del barco antes de la transformación. A veces es tan alto que supera con creces el precio inicial del yate. Algunos de estos trabajos son alargar el casco y la superestructura, sustituir los motores y grupos generadores, instalar nuevos equipos de navegación y comunicaciones, renovar la decoración o la instalación eléctrica y un largo etcétera en el que se puede incluir también instalar un jacuzzi en la cubierta del barco.
Sin embargo, lo más habitual, lo que se debe hacer todos los años, es pintar la obra viva (la parte que se sumerge en el agua), revisar los ejes y mantener la cubierta, tal como detalla Rosselló. Todas las empresas de reparación ubicadas en la explanada que STP explota en régimen de concesión están a pleno rendimiento. Queda poco tiempo para que los armadores empiecen a pedir sus casas flotantes. "El 80 por ciento son extranjeros", afirma. La cifra alcanza el 95 por ciento en Astilleros de Mallorca, "de los que alrededor de un 70 por ciento son barcos extracomunitarios", como detalla el director general.
A veces también tienen restauraciones de embarcaciones clásicas, como ahora el emblemático Hispania. En STP cuentan con algún que otro barco pesquero y varias golondrinas dedicadas a pasear turistas. No se ve ningún típico llaüt, porque de ellos se encargan los pequeños astilleros de clubes como el Portitxol y el Molinar.
El sector de la reparación de grandes embarcaciones es desconocido en la isla, "pero está ahí y debemos cuidarlo, porque da mucho trabajo y las tripulaciones viven en Palma diez meses al año, por lo que la oferta complementaria (alquileres, tiendas, hoteles, restaurantes) también se beneficia", incide Campuzano.
Se estima que un diez por ciento del precio de un barco de este tipo es destinado a pagar seguros, tripulación y reparación, de la que se encarga una gran mayoría de empresas locales, muchas de ellas pequeñas y situadas a dos pasos del casco antiguo.

Fuente

viernes, 27 de febrero de 2009

La crisis del sector náutico puede acabar con los constructores de ´llaüts´

Viernes 27 de febrero de 2009

llaüt
Un 5% de miembros de la asociación de empresas náuticas se ha dado de baja por cese de actividad

M. MANSO. PALMA. La asociación de empresas náuticas de Balears celebró ayer su asamblea general bajo el signo del pesimismo. Su presidenta, Margarita Dahlberg, calificó ayer de "muy mala" la situación que azota a las compañías del sector e hizo especial hincapié en los constructores de llaüts. Los astilleros especializados en la típica embarcación de Balears, que se adapta tanto a la navegación de recreo como a la pesca deportiva y profesional, corren el peligro de no superar la crisis.
Las firmas ligadas al llaüt, más de media docena en las islas, se han visto obligadas a reducir sus plantillas y es muy probable que sólo una o dos supere las embestidas del derrumbe económico, profetizó Dahlberg. El impacto simbólico de su desaparición se acentúa por el hecho de que al mando de alguna de estas empresas se encuentra "la cuarta o la quinta generación" de la saga de constructores, incide la presidenta de la asociación.
La situación se puede hacer extensible al resto de compañías dedicadas a la náutica recreativa. "Este año se ha dado de baja el 5% de nuestros asociados por cese de actividad", explica. Margarita Dahlberg se queja del ostracismo al que son sometidos por parte de las administraciones autonómica y central. "No nos hacen caso a nuestras peticiones de que se modifiquen determinadas normativas, principalmente, las relacionadas con los impuestos. Además, no contamos con ayudas públicas", recrimina.

Impuestos

Dahlberg lamenta que España sea el único país europeo donde, además del IVA, grava un 12% la matriculación de embarcaciones de recreo de más de ocho metros, lo que "nos sitúa en clara desventaja con respecto a otros países". Esta mayor presión fiscal está frenando con especial virulencia la venta de embarcaciones con una eslora superior a los 24 metros y, también, la actividad del charter náutico que emplea este tipo de veleros o yates.
Antes de celebrarse la asamblea ordinaria en el Club de Mar de Palma, tuvo lugar la intervención, entre otros, del director gerente de la asociación nacional de empresas náuticas, Alejandro Landaluce, quien recordó que la caída de matriculaciones en España ronda el 24% mientras Balears es la única Comunidad Autónoma que no sufrió un retroceso durante el pasado ejercicio -registró un crecimiento cercano al 8%-.
Landaluce subrayó el éxito de que la futura Ley de Navegación Marítima reconozca la náutica de recreo. De este modo, "se podrá crear una legislación apropiada" para este sector.

Fuente

miércoles, 8 de octubre de 2008

Buques mercantes de origen mallorquín

Lunes 29 de septiembre de 2008

Astilleros Mallorca construía hace más de tres décadas barcos que aún hoy navegan como el ´Ibaizabal Tres´

Ibaizabal tres

MANUEL R. AGUILERA. PALMA. Recientemente hizo escala en Palma el remolcador de altura Ibaizabal Tres, un buque que fue construido en los Astilleros Mallorca hace casi treinta y cuatro años, y si los datos no fallan, es su primera visita desde entonces, curiosamente atracó en el muelle viejo, muy cerca de las gradas que lo vieron nacer.
El barco constituye uno de los pocos ejemplos aún a flote de lo que fue antaño la construcción naval de buques mercantes en el puerto palmesano.
Centrándonos en los buques con casco de acero, su construcción se inició en Mallorca en los antiguos Astilleros Palma, fundados después de la Guerra Civil y situados en sa Pedrera en el Terreno, de allí salieron remolcadores, gánguiles, buques frigoríficos; diferentes costeros, entre ellos las diferentes series para la Naviera Mallorquina como las del Cala Blanca, Cala Pedrera, Cala Morlanda, etc. Seguro que muchos recuerdan el puente metálico que había en pleno Paseo Marítimo que en caso de alguna botadura o de tener que sacar algún barco para reparar, se abría, impidiéndose la circulación mientras tanto.
Posteriormente se constituyó Astilleros Mallorca, situados en el Mollet, cuyo primer buque fue el Cala Deya, que se había iniciado en los astilleros Palma pero se terminó en los nuevos. A partir de aquí fueron muchos los barcos que nacieron en sus gradas, como la famosa serie de rolones Cala D´or, Cala Marsal y Cala Llonga, y más tarde los Puente Canario y Puente Balear; gaseros como el Ramón Biosca o el Butaonce, el mayor buque jamás construido en la isla; petroleros como el Mencey; ferrys como el Isla de Mallorca; portacontenedores como el Suecia, el Noruega y el Dinamarca; hasta un buque hospital, el Esperanza del Mar, que realmente fue la reconversión del todavía sin terminar portacontenedores Andalucía; barcazas para aprovisionamiento de buques como el Campero y el Campeche; dragas; diferentes tipos de pesqueros y un maravilloso velero de tres palos, el Jessica.
Pero los tiempos cambiaron y llegaron las reconversiones, por lo que el astillero mallorquín dejó de hacer nuevas construcciones y desde hace unos años se dedica básicamente a la reparación y mantenimiento de yates.
El Ibaizabal Tres es la expresión de la calidad de las construcciones de lo que fue la primera industria pesada en Mallorca.
El buque, que como ya se ha dicho, fue entregado en octubre de 1974 a la compañía de remolcadores Ibaizabal de Bilbao, pertenece a una serie de cuatro buques calificados en su momento de remolcadores de altura-antipolución. Dos fueron construidos en los Astilleros Celaya de Bilbao, el Ibaizabal Uno e Ibaizabal Cuatro, mientras que el Ibaizabal Dos y el Ibaizabal Tres lo fueron en Astilleros Mallorca.
Son buques de 427 toneladas de registro, 37,7 metros de eslora y 10,2 de manga, tienen una tracción a un punto fijo de 55 toneladas, y en su extensa vida han intervenido en multitud de remolques e incidencias en la mar. En los últimos tiempos ha estado destinado en la zona de Galicia, pero con la incorporación de nuevas unidades ha sido desplazado al Mediterráneo y hemos podido volverlo a ver en nuestras aguas.

Fuente