miércoles, 8 de julio de 2009

La ciencia, ese juego de niños

Baleópolis / Ocurrió en Menorca
Laura Jurado / martes, 7 julio 2009

Cuando Margarita Comas llegó a la pedagogía encontró un sistema arcaico y machista en el que la enseñanza de la ciencia estaba restringida a los varones mientras que las niñas eran educadas en sus 'labores propias'. Su obra fue una de las renovadoras del magisterio español.

Rosa y azul. Lazo y corbata. Ellas juegan a las muñecas y ellos al fútbol. La lista de supuestas - y absurdas - diferencias entre niñas y niños es tan larga como antigua. Desigualdades que quisieron justificarse hasta tal punto que muchos profesores defendieron que sólo los chicos estudiaran ciencias. La menorquina Margarita Comas fue una de las pocas voces disidentes y visionarias en la pedagogía.

Hasta mediados del siglo XX la enseñanza de las ciencias en las escuelas estuvo restringida al grado superior y no incluía a las niñas. Cuando la legislación declaró obligatorio su estudio, la mayoría de profesores no tenían una preparación específica, por lo que la asignatura fue - durante mucho tiempo - secundaria en el programa escolar. Una marginación con la que Margarita Comas se topó muchas veces a lo largo de su carrera. Nació en Alaior en 1892 en el seno de una familia de maestros, profesión a la que ella también se dedicó. Se tituló en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio de Madrid y más tarde se licenciaba en Ciencias Naturales entre Barcelona y la capital. Estudios que orientó a la formación de profesorado en diferentes ciudades españolas.
Margarita Comas
Fotografía de la profesora Margarita Comas / Col. Ingrid Sintes Comas

Su vocación pedagógica era innegable, pero había algo más: «La inmensa mayoría de mujeres que en esta época se dedicaron a la ciencia lo hicieron desde la didáctica porque era algo más aceptado socialmente», afirma la Doctora en Pedagogía y profesora de Historia de la Educación de la UIB, Francesca Comas. Durante su etapa en Madrid la menorquina realizó prácticas de química, zoología y mineralogía. Pero su doctorado en la Sorbona de París - que la convirtió en una de las primeras mujeres españolas Doctora en Ciencias - fue uno de los pocos estudios científicos que le permitieron desarrollar. Su investigación trataba una de las cuestiones más debatidas en el momento: la determinación biológica del sexo en las especies según las condiciones ambientales. Por ejemplo, la incidencia de la temperatura en la proporción de machos y hembras en la población de la Rana temporaria.

Todos sus intentos posteriores de dedicarse a la investigación científica fracasaron. Sin embargo, pese a la situación existente en España, Comas había conocido que la realidad en Europa era muy distinta. Una diferencia que se agravaba en el caso de la pedagogía y que plasmó en 1931 en La coeducación de los sexos. «La obra convirtió en público un debate iniciado décadas atrás. La desigualdad de planes escolares entre niños y niñas se intentaba justificar con razones pseudocientíficas. Desde su conocimiento de la ciencia, Comas intentó desmontar esos argumentos y explicar que las diferencias físicas no influían en lo intelectual», explica la profesora de la UIB.

La coeducación de los sexos fue revolucionaria en la transición hacia una sociedad igualitaria. Su objetivo no era sólo unir a chicos y chicas en una misma clase, sino crear un sistema nuevo que aunara lo mejor de ambos modelos. «El plan de estudios masculino era más serio, el antecesor del actual. En el femenino se intentaban pasar por científicas las actividades que se consideraban propias de la mujer, como el cuidado de los niños con conocimientos de enfermería», añade Francesca Comas. En ese utópico modelo unitario, las ciencias también acompañaban la teoría con experimentos de alaboratorio y la observación directa de la naturaleza. El Nature Study inglés.
libro
Ejemplar de la obra de Comas /Jordi Avellà

El estallido de la Guerra Civil acabó con la carrera de Comas en España. Sus familiares fueron expedientados tras el conflicto y sufrieron diversas formas de exilio. Ella había pedido autorización para viajar a Ingleterra a hacerse cargo de los niños refugiados. Allí vivió junto a su marido, el pintor y fotógrafo mallorquín Guillem Bestard, hasta su muerte.

Acabada su tarea humanitaria se convirtió en profesora de Biología en la Darlington Hall School de Devon. El centro no quería aceptarla y los estudiantes también mostraron su desaprobación el primer día de clase. Sin embargo, tras una semana a prueba, fueron los propios alumnos quienes pidieron al director que la profesora Comas se quedara. En apenas un sglo la transformación de la pedagogía comenzaba a surtir efecto.


  • Nombre: Margarita Comas

  • Fecha: 1892 - 1973

  • Natural de: Alaior (Menorca)

  • Popular por: Ser una de alas primeras mujeres españolas Doctora en Ciencias y dedicar toda su vida a la enseñanza de las mismas y a la creación de un sistema escolar unificado para niños y niñas.



Publicado en El Mundo. Baleares. (las fotografías están escaneadas)